Una nota de Lara Cobre

Tu cobre puede durar toda la vida. Así se cuida.

La mayoría de las joyas no cambian nunca. Es porque la mayoría de las joyas no son cobre puro. El cobre respira, reacciona y envejece, y ahí está exactamente la gracia.

Se oscurece. Gana profundidad. Se vuelve tuyo.

Con el tiempo, el cobre puro desarrolla lo que en el taller llamamos pátina: una capa viva que se forma con el contacto de tu piel, de tu sudor, de tus días. A algunas personas les encanta, porque cuenta por dónde ha pasado la pieza.

Otras prefieren el brillo del principio. Las dos formas son igual de válidas: no hay una manera correcta de llevarlo, solo la tuya.

En cualquier caso, aquí tienes todo lo que necesitas para mantener tu pieza exactamente como te gusta.

Nosotras casi nunca devolvemos nuestras piezas al brillo original. Nos gusta verlas envejecer. Una pátina significa que el cobre ha estado en algún sitio, que era de verdad. Lara Cobre

Cómo limpiar tu cobre

Tres métodos. Todos naturales. Todos con lo que ya tienes en la cocina.

  • Método 01

    Limón y sal

    El más rápido para devolver el brillo. El ácido cítrico disuelve el oscurecimiento casi al instante.

    Corta un limón por la mitad. Moja la parte abierta en sal. Frota directamente sobre el cobre entre 30 y 60 segundos. Aclara con agua templada. Seca enseguida.
  • Método 02

    Vinagre blanco y sal

    Mejor para un oscurecimiento más marcado. La acidez hace el trabajo: no hace falta frotar.

    Mezcla vinagre blanco con una cucharadita de sal. Deja la pieza en remojo de 15 a 30 minutos. Aclara bien. Seca enseguida.
  • Método 03

    Bicarbonato y limón

    La opción más suave. Va bien en piezas con relieve o grabados.

    Mezcla hasta formar una pasta. Aplícala con un paño suave o un cepillo de dientes viejo. Insiste con cuidado en los surcos. Aclara. Seca enseguida.
  • El secreto

    Llévalo puesto

    Los aceites naturales de tu piel pulen el metal un poco cada día. Una pieza olvidada en un cajón se oscurece antes que una que se lleva a diario.

    El cobre agradece a quien no se lo quita.

Qué conviene mantener lejos de tu cobre

  • Cloro y piscinas
  • Agua de mar
  • Jabones agresivos
  • Perfume
  • Limpiadores químicos
  • Ultrasonidos
  • Lejía
  • Pasta de dientes

Ante la duda, quítatelo antes de nadar o de aplicarte cualquier cosa en la piel, y vuelve a ponértelo después.

Sobre la marca verde.

Si ves una marca verdosa en la piel, es óxido de cobre: una reacción entre el cobre puro, el sudor y la química natural de tu piel.

Significa que el cobre es auténtico. Las piezas con baño dejan de marcar en cuanto el recubrimiento se desgasta, porque ya no queda cobre debajo.

Se quita sin esfuerzo con agua y jabón, y en pocas semanas la mayoría de las personas deja de notarla.

Cómo guardarlo

Cuando te lo quites, la forma de guardarlo importa. La humedad es lo que más rápido apaga el brillo del cobre.

  • Guárdalo en la bolsita de tela seca en la que llegó
  • Una bolsa hermética retrasa mucho el oscurecimiento
  • Lejos del baño y de la humedad
  • Evita el sol directo durante mucho tiempo
  • Separado de otros metales, para que no se raye

Hecho a mano. Cobre puro 99,9 %. Nada añadido.

Cada pieza de nuestra colección es cobre de verdad, trabajado como siempre se trabajó. Lara e Isabel lo moldean a mano, una a una, en el mismo taller.

Ver la colección30 días para devolverlo si no es lo que esperabas.
Lara CobreCobre puro 99,9 %. Hecho a mano, pieza a pieza.
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